Teléfono un mar de globos

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¿Qué se creó antes el globo o la diversión?

Faraday y sus globos

La historia del globo tal y como lo conocemos se remonta al año 1824 cuándo Michael Faraday, conocido físico y químico británico, necesitaba para sus experimentos algún tipo de contenedor en el que al introducir gas hidrógeno pudiera mantenerse estancado en su interior. Entonces se le ocurrió crear un tipo de contenedor uniendo dos piezas circulares de látex y pegarlas entre ellas, dejando un pequeño orificio para introducir el gas.

Pero no fue hasta un siglo más tarde, concretamente el año 1930, cuándo Neil Tillotson empezó a usar los globos con el propósito de divertir a las personas. En concreto, creo unos globos con forma de cabeza de gato y llego a vender ni más ni menos que 5 millones de estos globos. Al inicio de esta andadura él había invertido 720 dólares americanos y acabó generando unas ventas de 85.000 dólares, así que se puede afirmar que su idea fue un éxito rotundo.

Después de esto varias empresas decidieron tomar el mismo camino que Tillotson haciendo que los globos de helio se hayan convertido en lo que son actualmente, un elemento decorativo muy atractivo y divertido, además de una excelente herramienta de publicidad y promoción.

La historia del globo tal y como lo conocemos se remonta al año 1824 cuándo Michael Faraday, conocido físico y químico británico, necesitaba para sus experimentos algún tipo de contenedor en el que al introducir gas hidrógeno pudiera mantenerse estancado en su interior. Entonces se le ocurrió crear un tipo de contenedor uniendo dos piezas circulares de látex y pegarlas entre ellas, dejando un pequeño orificio para introducir el gas.

Pero no fue hasta un siglo más tarde, concretamente el año 1930, cuándo Neil Tillotson empezó a usar los globos con el propósito de divertir a las personas. En concreto, creo unos globos con forma de cabeza de gato y llego a vender ni más ni menos que 5 millones de estos globos. Al inicio de esta andadura él había invertido 720 dólares americanos y acabó generando unas ventas de 85.000 dólares, así que se puede afirmar que su idea fue un éxito rotundo.

Después de esto varias empresas decidieron tomar el mismo camino que Tillotson haciendo que los globos de helio se hayan convertido en lo que son actualmente, un elemento decorativo muy atractivo y divertido, además de una excelente herramienta de publicidad y promoción.